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La iglesia de Deltona tiene sus comienzos en el 1982 cuando tres familias
deciden adorar a Dios en la cercanía de sus hogares sin tener que viajar a
las iglesias del área de Orlando.

La familia Cruz, Ramírez y Rivera fueron el núcleo inicial reuniéndose en la
casa del Pr. Siquiera, ministro ya retirado. El grupo empezó a crecer hasta el
punto de necesitar las facilidades del Deltona Community Center, junto al
lago, para reunirse. La sociedad de jóvenes se celebraba en casa de la hna.
Ofelia López. Dentro de ese grupo zapador están los nombres de Pablo
Hernández y fam., Bernardo González, Eduardo González y fam., Ernesto
Ramírez y fam., Victor Rivera y fam., Blanca Vera y su mamá, Ofelia López.
Ante el éxito del grupo, ayuda llega en la persona del hno. Julio Rodríguez.
Más adelante en el 1987 es asignado el Pr. Daniel Amich a la dirección del
grupo que en este momento ya contaba con la invalorable ayuda de los
esposos Carballal. Planes de construcción comienzan y para agosto del 1990
el nuevo templo es inaugurado bajo la dirección del Pr. Amich. En el 1992
llega a la dirección espiritual de la iglesia el Pr. Luis Moreno junto a su
familia. Su estadía en la iglesia presenció el continuo crecimiento de la
iglesia.

En el 1997 se le asigna a la iglesia el Pr. Israel Vázquez. Bajo su dirección y
ante el eminente crecimiento de la iglesia se crea el plan para la
construcción de un nuevo templo. En este momento, ya vendido el primer
templo, nos enfrentamos a la titánica pero hermosa tarea de la construcción
de un nuevo edificio para la adoración de nuestro Dios. Para este propositó
en octubre del 2001 llega a nuestra iglesia el Pr. Oliver Mastrapa con la
encomienda de dirigir, bajo la inspiración Divina, la tarea de ampliar la obra
adventista hispana, ya comenzada hace 20 años atrás, en la ciudad de
Deltona.

La victoria está asegurada y es lindo escribir la historia del pueblo de Dios,
pues el capítulo final ya está escrito. La victoria del Cordero, su segunda
venida en gloria y la eterna, regocijante experiencia de vivir en perfección
con nuestro Dios por siempre. Gloria a Dios por nuestra historia.